Críticas
Crítica de “Para hacer una película solo se necesita un arma”, película de Santiago Sein
Tras su paso por el Festival de Rotterdam, el BAFICI y el FICIC de Cosquín, se estrenó en el Cineclub Hugo del Carril de la ciudad de Córdoba y llega ahora al MALBA este notable documental-ensayo cinéfilo y político.
Para hacer una película solo se necesita un arma / All You Need to Make a Movie Is a Gun (Argentina/2026). Guion y dirección: Santiago Sein. Fotografía: Marcos Rostagno. Edición: Lucía Torres y Minoldo. Sonido: Atilio Sánchez y Santiago Aguirre. Duración: 159 minutos. Ultimas funciones en el Cine Club Hugo del Carril de la ciudad de Córdoba (Bv. San Juan 49): domingo 31/5, a las 17.30 y 21.30; lunes 1/6, a las 20.30, martes 2/6, a las 17.30; y miércoles 3/6, a las 20.30). En el MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415): viernes 5, 12, 19 y 26 de junio, a las 19.30.
Que No matar haya sido seleccionada en la Competencia Argentina del último BAFICI y Para hacer una película solo se necesita un arma haya quedado perdida en una sección que tiene buen nivel artístico como Cine sobre Cine, pero muy poca repercusión (los medios suelen concentrar su cobertura en los films que aspiran a los premios oficiales), es toda una decisión artística y sobre todo política de los programadores del festival. En mi caso, una recomendación del colega Roger Koza hizo que le prestara particular atención (de otra manera, muy probablemente la hubiera dejado pasar) y no tengo la menor duda de que por muchos motivos es el film nacional más importante de esta edición.
Para hacer una película solo se necesita un arma dura casi dos horas y media y se divide en tres grandes partes: la primera, cuenta cómo el director pudo acceder de forma casual (¿milagrosa?) a un muy valioso archivo en fílmico que estaba a punto de ir a la basura (de hecho, una parte igual se perdió); la segunda, es la presentación y reinterpretación que Sein (El Cordobazo, Yo no es otro) hace a partir de muchos de esos materiales; y la tercera -la más convencional pero no menos importante- tiene que ver con cómo analizar desde el hoy aquellos hechos documentados en imágenes y ver qué fue de los militantes y estudiantes (muchos asesinados o desaparecidos) que allí figuran.
La película abre con las dudas que el propio Sein admite en cámara respecto de cómo encararla, abordarla y concretarla. Explica que buena parte del archivo fílmico de los años '60 y '70 de la ya extinta Escuela de Arte, que en un principio fue preservada por la Cinemateca de la Universidad Nacional de Córdoba y se creía que se había perdido para siempre, finalmente fue encontrada, pero a finales de 2019 estuvo a minutos de ser desechada.
Gracias a los conocimientos de Oscar Moreschi, su profesor en la escuela de cine, entendió la verdadera riqueza de ese rescate parcial, ya que en aquel momento muchos estudiantes se quedaron solo con las latas como adornos y se deshicieron de los rollos, por lo que no se sabe bien cuánto del total fue destruido.
De todas maneras, lo que sobrevivió es de un valor testimonial e histórico mayúsculo: allí no solo hay pruebas de cámara, ensayos o cortos experimentales muy a tono con las búsquedas de aquella época sino también imágenes de asambleas, marchas, huelgas, tomas, represiones a estudiantes y obreros (recordemos que allí se había desatado poco tiempo antes el Cordobazo) tomadas en 16mm con la única cámara Bolex que existía en la institución (y que aún se conserva y Sein logra que vuelva a funcionar).
Entre lo que se salvó y los materiales que se conservaban en el Centro de Documentación Audiovisual, Sein hace una jugada por demás audaz: imagina el relato en primera persona de uno de los estudiantes, que cuenta de manera visceral y desgarradora su formación artística y política, que por entonces iban de la mano con el auge del cine militante y cómo su idealismo inicial se fue transformando en paranoia cuando la ilusión se convirtió en pesadilla.
Particularmente valiosa es la reconstrucción que Sein propone -siempre con imponentes imágenes de archivo como base- de la caótica, turbulenta, incendiaria, descontrolada y apasionada primera mitad de los '70 en la que tantos jóvenes soñaban con la revolución y el socialismo: la asunción de Cámpora, la amnistía y la liberación de los presos políticos en mayo de 1973; los enfrentamientos de Ezeiza, el regreso y la breve presidencia de Perón, y lo que ya sabemos que de sangriente y trágico vino después.
Para hacer una película solo se necesita un arma es mucho más que un valioso trabajo de found footage (el año pasado el BAFICI presentó dentro de ese registro la notable LS83, de Herman Szwarcbart), sino también una mirada desde el hoy a ese pasado aún traumático, una reivindicación de la tarea de las actualmente tan castigadas universidades públicas y un recordatorio de lo fundamental que es el trabajo de las cinematecas para la preservación de la memoria, sobre todo en un país que carece de una institución oficial de esas características a nivel nacional.
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CINE ARGENTINO CRITICA MALBA DOCUMENTALES CINE CORDOBES DOCUMENTALES ARGENTINOS REVIEW DIEGO BATLLE BAFICI 2026 CINE POLITICO REVIEWS Para hacer una película solo se necesita un arma SANTIAGO SEIN FICIC 2026 ALL YOU NEED TO MAKE A MOVIE IS A GUNCOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
-El registro de la gira con la que los hermanos Liam y Noel Gallagher regresaron luego de casi 16 años de ausencia de los escenarios (y de múltiples peleas a través de los medios) es todo lo espectacular y emotivo que los fans de la popular banda de Manchester necesitaban para volver a conmoverse. Tras su reciente estreno en el Festival de Venecia, ya está disponible en los cines de casi todo el mundo y luego se podrá ver en Disney+.
-Sumamos un episodio del podcast Acerca de Nada sobre este rockumental y el de Pulp.
Tras haber ganado hace pocos días el premio a Mejor Largometraje en el Festival Escenario, se estrena en el Cine Arte Cacodelphia este diario de viaje que contó con la música de Sigur Rós como punto de partida, excusa, motor y parte de la banda de sonido.
El director de Masacre en la cárcel 13 (2005), L'instinct de mort (2008), L'ennemi public n°1 (2008), Sangre de mi sangre (2016), El emperador de París (2018) y Alerta extrema (2023) rodó un sangriento thriller ambientado en un gigantesco carguero concebido exclusivamente para el lucimiento de las habilidades físicas de Statham.
-Esta mediocre tragicomedia basada en un hecho real (un joven negro, pobre y analfabeto que llegó a ser estrella del fútbol americano gracias al apoyo de una familia republicana) le permitió a Sandra Bullock ganar su primer premio Oscar, pero ni siquiera resulta la mejor actuación de su carrera.
-A 17 años de su lanzamiento original, este film regresó en septiembre de 2026 al Top 10 de Netflix.
