Festivales
BAFICI 27
BAFICI 2026: Crítica de “El infierno está encantador: Gulp. 1985”, documental de Lisandro Carcavallo sobre Los Redondos
El estreno de este rockumental sobre la gestación, grabación y posterior presentación en Cemento del primer disco de la emblemática banda se constituyó en el gran evento musical de esta edición del festival porteño.
El infierno está encantador: Gulp. 1985 (Argentina, 2026). Dirección: Lisandro Carcavallo. Guion: Franco Medina. Edición: Leandro Sánchez. Duración: 95 minutos. Estreno mundial en la sección Música.
De a poco se va completando el mapa histórico de Los Redondos. La prehistoria se contó en El alucinante viaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y ahora El infierno está encantador: Gulp. 1985 se concentra en cómo se concibió el álbum debut de la banda y la ya mítica presentación en Cemento el 23 de agosto de 1985 (como dato de color, Poli, El Indio y Skay habían alquilado el Teatro Astros para dos conciertos, pero Valeria Lynch agregó a último momento varias fechas, por lo que de urgencia se vieron obligados a contratar Cemento para el que fue el primer show de rock en ese por entonces flamante local nocturno).
Katja Alemann -presente en la función en el Gaumont 1- contó que poco antes había traído de Alemania una cámara Beta y que su pareja Omar Chabán fue quien grabó el concierto. Ese material estuvo durante décadas perdido entre las decenas de cintas que Alemann acumula en su archivo (adelantó que está revisándolo con la idea de contar su propia historia sobre aquellos años que la tuvieron como insoslayable protagonista), hasta que en 2018 salió a la luz de la mano de Lisandro Carcavallo y el equipo detrás del también muy recomendable Cemento: El documental.
Ese registro, incluso con sus carencias técnicas, tiene un enorme valor histórico, artístico y testimonial. Si bien aquel show duró unas dos horas, solo se conservan en buen estado algunos temas como, por ejemplo, Barbazul versus el amor letal, La bestia pop, Pierre, el vitricida, Yo no me caí del cielo, Superlógico, Ñam fri fruli fali fru y Criminal mambo, que en su mayoría se ven completos (se sincronizaron aquellas imágenes con el sonido tomado con otra cámara).
Más allá de las deficiencias esperables (los cassettes en Beta ya tienen más de 40 años y se conservaron sin demasiados cuidados), el concierto se ve y se escucha razonablemente bien con la que para muchos (me incluyo) ha sido la mejor formación de Los Redondos: el Indio Solari en voz, Skay Beilinson y Tito Fargo en guitarras, Semilla Bucciarelli en bajo, Willy Crook en saxo y Piojo Ábalos en batería.
No es solo un show
A diferencia de Fuck you! El último show, documental de José Luis García presentado en el BAFICI 2024 y que este año volvió a exhibirse en el festival porteño, El infierno está encantador: Gulp. 1985 no se queda solo con las imágenes de Los Redondos en vivo sino que le suma muchos otros materiales: testimonios a cámara de músicos y periodistas; y, como ni el Indio ni Skay ni Poli participaron (aunque sí autorizaron el proyecto), sus voces aparecen en una entrevista que Tom Lupo y Rubén Darío Vega les hicieron en Submarino Amarillo, mítico programa de Radio del Palta, pocos días antes del show (esos fragmentos se complementan con animaciones).
Alfredo Rosso, Vera Land y Lalo Mir están impecables dando el contexto necesario (recordemos que se venía de la Guerra de Malvinas con el boom “obligado” del rock nacional y del regreso a la democracia) y precisando la importancia de esa irrupción de Los Redondos; Tito Fargo, Semilla Bucciarelli, las coristas Laura Hatton y Claudia Puyó, y El Soldado cuentan jugosas y divertidas historias sobre la banda y su trastienda; Lito Vitale explica cómo se gestó y concretó la grabación del álbum en su por entonces precario estudio, mientras que el artista plástico Rocambole detalla cómo se hicieron a mano las tapas y las fundas interiores para llegar a tiempo con la distribución también artesanal de las 7.000 copias de Gulp!
La estructura y el guion de El infierno está encantador: Gulp. 1985 son bastante básicos (se alternan fragmentos del show con talking heads, se cuenta la génesis o alguna anécdota sobre un tema y luego se lo ve en vivo), pero siempre efectivos. En un país donde los archivos son casi inexistentes (y lo poco que hay está en pésimas condiciones), Carcavallo y su equipo hicieron verdaderos milagros para que podamos transportarnos a y sumergirnos en aquella época.
Recuerdos íntimos
A título personal (por si a alguien le interesa conocer una veta más íntima), vi mucho a los Redondos en aquellos años '80 en los que solía trajinar shows de madrugada en La Esquina del Sol, Stud Free Pub, Bambalinas, el Margarita Xirgu, Zero Bar y el Parakultural. No estuve aquella noche en Cemento (sí los vi varias veces después en ese mismo ámbito con un público que ya desbordaba por mucho la capacidad del lugar), fui a una de las presentaciones del disco Oktubre en Paladium en 1986 y me fui alejando de la banda luego de los conciertos que dieron en Huracán entre 1993 y 1994.
Como bien se explica en el documental, el público ochentoso (hay una prehistoria en La Plata que no conocí de primera mano) estaba conformado sobre todo por intelectuales, artistas y estudiantes (como yo); es decir, un público algo snob, “de culto” y de clase media atento a las nuevas tendencias. Hoy se los (nos) conoce como “Viejos Carrozas” y fueron arrasados por las decenas de miles de jóvenes del conurbano, de clase más popular, despreciados durante el menemismo, que encontraron en Los Redondos y su mística un ámbito de pertenencia. Yo me abrí por completo de ese fenómeno hipermasivo y en medio de una creciente futbolización que jamás me sedujo (más bien todo lo contrario) en ellos y en muchas otras bandas del llamado rock barrial.
Por eso, con el riesgo de caer en una melancolía ramplona y patética, “mis” Redondos fueron los de Gulp! y Oktubre con la formación ya citada. Veíamos al Indio y a Skay a pocos metros del escenario con unos pocos centenares de “entendidos”. Los teníamos cerca y los sentíamos nuestros.
PD: Este cierre confesional y sentimental está dedicado a mi amigo Javier Pelacoff, quien en aquellos años '80 me acompañaba de show en show, y que se fue demasiado pronto.
TAGS
FESTIVALES CRITICAS CRÍTICAS CRITICA BAFICI ROCKUMENTALES LOS REDONDOS DOCUMENTALES ARGENTINOS REVIEW ROCK Y CINE DIEGO BATLLE BAFICI 2026 REVIEWS PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA LISANDRO CARCAVALLO EL INFIERNO ESTA ENCANTADOR GULP 1985 BAFICI 72COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
Programación completa de la 27ª edición, que se realizará del 15 al 26 de abril, y links a nuestras 48 reseñas (esta guía se irá actualizando cada día).
Reseñas de dos modestas y delicadas ficciones (con varios elementos en común) que se presentaron en la competencia oficial dedicada a películas nacionales.
La segunda película en la Competencia Internacional además de El tren fluvial es este documental rodado en las Islas Malvinas e inevitablemente destinado a la polémica más encarnizada.
Música (integra el grupo Paul Higgs & Las Avispas y como solista editó el EP 5 y prepara un nuevo disco), actriz (protagonizó Último recurso, film de apertura del BAFICI 2023, y encabeza junto a María Villar Sí, cambio, de Juan Morgenfeld, que se exhibe en la competencia Vanguardia y Género de esta edición) y directora (rodó el corto Té de burbujas), Tam(ara) Leschner debuta en el largometraje con una ligera comedia de enredos sobre una joven (interpretada por ella misma) que atraviesa una crisis amorosa.
