Cannes 2012 Michael Haneke cambia de registro, pero se mantiene fiel a sí mismo y a su cine
Diego Batlle, desde Cannes
Diego Batlle, desde Cannes El director germano-austríaco cambia por completo el tono de films previos como La pianista, Caché: Escondido y La cinta blanca para narrar -con rigor y pudor, pero también con gran sensibilidad- la historia de los últimos días de un matrimonio (notables trabajos de los míticos Jean-Louis Trintignant y Emanuelle Riva). Un duro e implacable retrato sobre la vejez, la degradación y la muerte.
Muy ligado desde hace varios años a Francia, Haneke contó no sólo con financiación local sino también con tres leyendas galas como Jean-Louis Trintignant, Emanuelle Riva e Isabelle Huppert para Amour (Calificación: 8,5 puntos), película que marca un brusco giro en su carrera, pero que al mismo tiempo mantiene la categoría, el rigor y la solvencia de sus anteriores trabajos.
Con Amour, el director de La pianista, Caché-Escondido y La cinta blanca aborda cuestiones delicadas, ríspidas e inquietantes como la vejez, la degradación física y la muerte, aunque en verdad el tema principal es el que se alude desde el título.
Resultó conmovedor ver los trabajos sublimes de Trintignant (mejor actor en Cannes 1969 por Z) y de Riva (quien había estado aquí hace 53 años con Hiroshima mon amour) como un matrimonio cuya existencia cambia para siempre cuando ella empieza a tener los primeros síntomas de Alzheimer y luego sufre un par de ataques que la van dejando casi sin movimiento primero y sin habla después.
La película empieza cuando el cadáver de ella es descubierto por la policía y los bomberos porque el eje aquí no es desentrañar el “enigma” sino exponer -con esa precisión, inteligencia y profundidad tan propias de Haneke- cómo van reaccionando uno y otro (y la hija de la pareja que interpreta Huppert) ante la sucesión de los hechos. Estamos ante una historia dura, claustrofóbica (transcurre de manera casi íntegra dentro del departamento), sin héroes ni mártires, con la verdad con que fluye la vida y la inevitabilidad con que termina.